ir al contenido

Nuevos indicios forenses en caso Ayotzinapa: todo lo que sabemos

Los restos fueron localizados en distintos puntos de Iguala, Guerrero.

Foto: Redes

El caso Ayotzinapa abrió una nueva línea de investigación luego del hallazgo y análisis de más de 20 bolsas con fragmentos humanos, conocidas como “petrosas” por su dureza y por haber sido expuestas a altas temperaturas.

Los restos fueron localizados en distintos puntos de Iguala, Guerrero, entre ellos el basurero de Cocula, el río San Joaquín y las inmediaciones de la funeraria El Ángel. Sin embargo, hasta ahora no existe confirmación pública de que pertenezcan a alguno de los 43 estudiantes desaparecidos.

Las bolsas contienen fragmentos y restos humanos que, según los reportes, habrían sido sometidos a temperaturas muy altas. Ese proceso habría provocado que parte del material adquiriera una consistencia dura, motivo por el que fueron identificadas con el nombre de “petrosas”.

Los indicios se encuentran actualmente bajo estudios de laboratorio. Los peritos deberán determinar su naturaleza, antigüedad, perfil genético y posible relación con los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa.

Ahora bien, hasta que concluyan los análisis del material hallado, no es posible afirmar que los restos correspondan a los jóvenes desaparecidos durante aquella trágica noche en Iguala.

La funeraria ubicada en Iguala se convirtió en un punto de interés para las autoridades debido a que, de acuerdo con la información publicada, en sus instalaciones se habrían localizado diversos fragmentos y restos humanos.

El inmueble también habría contado con tres hornos crematorios, uno de ellos presuntamente sin registro oficial. Además, la funeraria habría tenido bajo su control el Servicio Médico Forense desde 2011, mediante una concesión gubernamental.

Estos elementos llevaron a los investigadores a revisar nuevamente el inmueble, sus registros, los hornos, el terreno y las declaraciones de personas relacionadas con su operación.

Si los análisis identifican que alguno de los restos pertenece a los estudiantes, la información podría modificar de manera importante las hipótesis sobre lo ocurrido aquella noche.

También podría ayudar a establecer rutas de traslado, lugares de ocultamiento, participación de personas o instituciones y posibles omisiones cometidas durante las investigaciones iniciales.

En cambio, si los restos no corresponden a los normalistas, aún podrían aportar datos sobre actividades realizadas en la funeraria o en otros puntos de Iguala y contribuir a esclarecer la existencia de posibles redes de complicidad.


Síguenos en Facebook y X para más información.

Más reciente