Si necesitabas un pretexto para echarte unas cheves y armar la carnita asada, este próximo domingo es, por fin, el Super Bowl. Se trata de un tremendo duelo entre los Seahawks y los Patriots, una revancha histórica con Seattle buscando redimirse y New England bajo presión después de lo que Tom Brady le dio al equipo.
La NFL busca mantener el Super Bowl como un evento unificador con el show de medio tiempo de Bad Bunny, invitándole a evitar mensajes políticos que generen división. Esto como respuesta a controversias pasadas con artistas como Kendrick Lamar. Fiesta sin polarización, pero ¿eso no sería muy latino de parte del Conejo Malo, cierto?
Oriundo de Puerto Rico, es experto en shows explosivos con reggaetón y trap, pero ha coqueteado muy de cerca con política en letras sobre desigualdad y colonialismo. Lo que es un hecho es que se espera un set no muy familiar, ya saben, por las letras de sus rolas, además, se cree que habrá colaboraciones sorpresa.
Todo mundo habla del evento, se hacen enormes apuestas en Las Vegas, no por nada la publicidad en el Super Bowl 2026 alcanza precios récord, con spots de 30 segundos de entre 8 y 10 millones de dólares. Este evento, programado para el 8 de febrero en el Levi's Stadium promete ser uno de los más icónicos de la historia del Súper Tazón.