No felicites a las mujeres, empecemos por ahí. Sabemos que tus intenciones son buenas, pero en un país donde cada día hay hasta 10 desaparecidas, no se celebra, se conmemora. Para quienes se declaran aliados del movimiento feminista, este 8M puede ser una oportunidad para pasar de los discursos de apoyo a acciones concretas que no ocupen el protagonismo.
Cómo ser aliado sin participar directamente
· No ocupes espacios que no son tuyos: Evita asistir a la marcha o intentar liderar la conversación en redes sociales, grupos de WhatsApp o reuniones laborales. La marcha es de las mujeres; el espacio para opinar y marchar pertenece a quienes viven en carne propia la violencia y la desigualdad de género.
· Asume la carga sin que te lo pidan: Hazte responsable de las tareas domésticas, el cuidado de niñas y niños, la compra e incluso la organización del hogar, sin esperar a que alguien lo pida. Ejerce tu rol, no solo el 8M, todos los días.
Interrumpe el machismo, educa y deconstruye. No es una lucha contra los hombres, es una lucha contra el machismo y la misoginia en la que también hemos participado muchas mujeres sin siquiera saberlo.
Si hay llamados a paros de labores, descansos o jornadas simbólicas, respeta la decisión de quienes no pueden o no quieren trabajar ese día. Escucha, aprende y recuerda que te necesitamos en este camino, nos necesitamos.