La Ciudad de México obtuvo un Récord Guinness con la instalación de una Catrina monumental de más de 33 metros de altura en el Zócalo capitalino. La figura de cartonería fue acreditada como la más alta del mundo y se convirtió en el centro de la ofrenda monumental de Día de Muertos en la Plaza de la Constitución.
La obra fue instalada frente a la Catedral Metropolitana y forma parte de la ofrenda monumental de Día de Muertos en el Zócalo. El espacio luce rodeado de iluminación y flores de cempasúchil.
Durante la inauguración, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, señaló que la figura representa una crítica a la vanidad, el clasismo y las falsas apariencias. Señaló que, ante la muerte, no existen diferencias por títulos, apellidos o fortuna.
La Catrina fue realizada por el taller de arte Xibalbá, dirigido por Carlos Camilo Báez. La obra rinde homenaje a la Catrina Garbancera, creación del grabador José Guadalupe Posada, posteriormente inmortalizada por Diego Rivera en el mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central.
La mandataria también inauguró la iluminación monumental del Zócalo, compuesta por figuras de catrinas, velas, calaveras de azúcar, flores de cempasúchil y colibríes. En la elaboración participaron más de 100 trabajadores de la Secretaría de Obras.
La jefa de Gobierno afirmó que el Día de Muertos es una forma de mantener viva la memoria de quienes fallecieron. Lo describió como una "rebelión amorosa contra el olvido", mediante las tradiciones, las ofrendas, las flores y los rituales con los que las familias mexicanas reciben simbólicamente a sus seres queridos.