La presidenta Claudia Sheinbaum anunció un incentivo fiscal del 30% sobre el ISR para producciones cinematográficas filmadas en México, buscando impulsar la industria nacional y atraer rodajes internacionales con al menos 70% de proveeduría local.
Acompañada de Salma Hayek, Clara Brugada y Claudia Curiel de Icaza, destacó su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) este 16 de febrero para fortalecer soberanía cultural.
Aplica a largometrajes de ficción y animación (gasto mínimo de treinta y cinco millones de pesos o dos millones de dólares), series (episodios por más de veinte millones de pesos o uno punto dos millones de dólares) y postproducción o efectos visuales (cinco millones de pesos o doscientos noventa mil dólares), con tope de cuarenta millones por proyecto.
Beneficia a mexicanos, residentes permanentes o extranjeros vía socios locales; prioriza además producciones independientes, originarios y empleo en oficios audiovisuales.
Generará miles de empleos creativos, preservará el cine mexicano y competirá con otros países, alineado a la nueva Ley Federal de Cine que reemplaza la de 1992. Se busca financiar el cine mexicano y que sus producciones sean de calidad.