Si escuchas la misma rola una y otra vez, no estás obsesionado, estás viejo. Estudios revelan que alrededor de los 30 años, muchas personas dejan de explorar música nueva y se aferran a sus favoritos de la juventud, un fenómeno conocido como "parálisis musical".
Un sondeo de Deezer con 5 mil adultos de Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Francia y Brasil halló que el "peak" musical ocurre a los 24-25 años (mujeres a los 25 exactos, hombres dos meses después), cuando se prueban hasta 10 canciones nuevas por semana.
A los 30.5 años en promedio (33 según análisis de Spotify), el interés cae por trabajo demandante, cuidado de hijos y saturación de opciones, pese a que 60% desea seguir descubriendo. No es que no quieras escuchar música nueva, es que la adultez se apoderó de ti y ya no hay tiempo para eso.
Por otro lado, el cerebro prioriza hits de la adolescencia por dopamina y recuerdos nostálgicos; la música popular domina hasta los 20, luego madura hacia clásicos personales. Plataformas como Spotify confirman que a los 33, los oyentes evitan novedades y se vuelven "exquisitos" con sus gustos musicales.
Esa rola que te hace recordar a tu primer amor, te regresa también a las sensaciones de aquel momento, escuchar esa música se siente bien, por eso no dejas de hacerlo. Así que no, no estás obsesionado, solo estás en el tercer piso.